Música y Teatro

Om: bajo y batería bastan para generar contundencia

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Sleep, para algún desprevenido lector que no los conozca, fue una de las criaturas más salvajes que dieron los comienzos del stoner rock, cuando este ya totalmente establecido género de pesadas guitarras comenzaba a cobrar notoriedad en los primeros noventas. ¿Pero era Sleep realmente una banda stoner?. Un poco si y otro poco no. Estos californianos compartían con otros exponentes como Kyuss o Monster Magnet la misma devoción por los monumentales riffs que Tony Iommi dio a luz en los años dorados de Black Sabbath.

Pero sin embargo hay algo en la música de Sleep que lo emparenta directamente con toda la escena doom de los 80s, encabezada por Saint Vitus o Pentagram. El resultado son obras demenciales como “Holy Mountain”, uno de los mejores discos de rock pesado que los noventas pueden ostentar, o el épico “Dopesmoker”, un álbum de una sola canción de sesenta minutos de duración, versando siempre sobre el mismo riff.

Pero de Sleep no se trata todo esto. ¿O si?. Digamos que si. Porque detrás de Om se agrupaban nada menos que Al Cisneros y Chris Haikus, la base rítmica de aquella mítica banda. Y solamente ellos dos, sin más recursos que un bajo y una batería consiguieron reactivar este engendro. La repetitividad, el hipnotismo y los climas oscuros, psicodélicos y descarriados tienen el mismo vigor, aunque adquieren un carácter un poco menos drástico y contundente que en su anterior obra.

Si bien la música de Om toma vuelo propio, ciertos pasajes del disco denotan un cierto apego a las arquitecturas que Sleep desplegaba para elaborar su sonido de gigante aletargado. Así lo atestiguan los bajos excedidos de peso y totalmente inducentes al trance que en Om toman protagonismo excepcional. Pero esos bajos envolventes y los ritmos omnipresentes de la batería no necesitan en ningún momento la explosión de las guitarras como sí podía llegar a suceder en Sleep. La voz susurrante y totalmente psicodélica termina siendo la compañía ideal del combo, aportándole la dosis surreal que podría llegar a escasear.

Por todo esto, no suena para nada descabellado el hecho de poner a Om en la misma liga que bandas como Boris, Sunn 0))), Earth o Isis. Si bien todas ellas difieren -poco más o poco menos- entre sí, su capacidad exploratoria y su valentía al momento de buscar nuevos sonidos a la hora de hacer rock pesado termina emparentándolos de lleno. Mientras tanto, aquellos oídos cansados de las clásicas aventuras metálicas, pueden meterse de lleno en este remozado viaje de Om. No se sentirán decepcionados si lo que esperan es algo un poco fuera de lo normal. Luego de tres albums, Chris Haikus ya no se encuentra en la banda, pero su lugar fue tomado por Emil Amos luego de su último opus, “Pilgrimage” (2007).

Imagen: Holy Mountain

  • Oscar

    hola quisiera saber donde seria posible comprar algo de sleep u de om…desde ke lo escuche por primera vez no paro de buscar jajaj

  • Jejorge

    Oscar! no sé en que país te encontrarás. Pero prueba en algún portal online tipo Amazon que seguro encontrarás todos los discos, tanto de Sleep como de Om. Dos grandes bandas, por supuesto ;)