Cine y TV

‘Operación Palace’ – Jordi Évole se disfraza de Orson Wells

Jordi Évole

El Domingo por la noche La Sexta emitió el falso documental ‘Operación Palace’ dirigido por Jordi Évole. Con una excepcional audiencia, hubo espectadores que cayeron en la trampa y otros que no. La opinión de los medios está dividida entre los que lo califican de brillante y los que lo hacen de poco ético, todo vivido minuto a minuto vía Twitter.

El 20 de octubre de 1938, Orson Wells retransmitía por la emisora de radio CBS una supuesta invasión alienígena inspirada en La guerra de los mundos (H.G. Wells), que provocó el pánico entre muchos de los oyentes, seguros de que se trataba de un suceso real. Se considera tal vez como el caso más paradigmático, por extremo, del poder que poseen los medios de comunicación para influir en la opinión pública. Creemos lo que nos dicen porque creemos a la persona o al medio que nos lo está diciendo, porque confiamos en ellos. ¿Por qué iban a decirlo si no fuera verdad?

Jordi Évole, quien conduce semanalmente el espacio ‘Salvados’ en La Sexta, se atrevió el pasado domingo a presentarnos un experimento televisivo que, en línea de mokumentary, presentaba la hipótesis de que el golpe de estado del 23 de febrero de 1981 fue en realidad una simulación. La inspiración en el documental ‘Operación luna’ (2004), del canal francés ARTE, ha sido reconocida por el propio Évole.

El hecho de ser, como lo calificaba el martes Jordi Balló en La Vanguardia, “El primer fake de la era Twitter”, permitió que las reacciones del público, verdadero interés de este experimento televisivo, fueran seguidas por cualquiera en tiempo real a través de red social. A más de un profesional de la política o de los medios de comunicación se le han subido los colores a causa de su incontinencia twittera.

Pero es que al falso documental de Évole hay que reconocerle que está muy bien hecho, y que cuenta con la complicidad de profesionales de credibilidad de los que el público jamás podría esperar que estuvieran mintiendo.

Las opiniones, a posteriori, han sido diversas. Hay quien califica el documental de magistral, como demostración del poder manipulador de los medios y hay quien salta al cuello de Évole acusándolo de tratar de engañar a la gente, de poner en duda la credibilidad del periodismo e incluso de venderse por la audiencia. Dato que, por cierto, catapultó a La Sexta hasta el primer puesto con 5,2 millones de espectadores y un 23,9% de cuota de pantalla.

Si no tuviste ocasión de verlo en directo, ya no te pillará de sorpresa, pero aun así te recomiendo que lo busques en el servicio on-line a la carta de Atresmedia. Merece la pena.