Noche y Gastronomia

Pelis y cenas en el corazón de Madrid

Sala de cine vacía

Que el modo de disfrutar el ocio es una cuestión muy personal no hay más que verlo en las cada vez más variadas propuestas que existen en nuestras ciudades, desde las más modernas y novedosas hasta las más excéntricas o canallas.

Hay otros que prefieran directamente disfrutar del ocio en casa, sobre todo en aquellos meses en los que la climatología no acompaña y una manta y un sillón parecen la mejor compañía. Para esos  sedentarios de sofá siempre ha existido por ejemplo la opción de comprar un home cinema de categoría, hacer unas buenas palomitas en el microondas e imbuirse del ambiente de una sala de cine en su propio salón.

Esta semana sin embargo defendemos desde este blog un plan clásico con aires de reivindicación y melancolía. Ahora que los cines están desapareciendo de nuestras principales calles, queremos decir que amamos esos pocos Cines Renoir que quedan en Madrid, esos cines que nos descubrieron las pelis de versión original y el cine que se cuenta despacito, las historias sin efectos especiales y los finales que nos hacen pensar. Todo eso aún lo encontramos por ejemplo en los Renoir Retiro en la Calle Narváez , donde las pequeñas salas siguen llenándose cada fin de semana más allá del arrollador éxito de la peli de moda o del super estreno americano de turno.

Además estos Renoir cuentan con la ventaja adicional de ubicarse en una de las mejores zonas capitalinas para el tapeo, por lo que el plan resulta perfecto. Muy cerca de los Renoir, Taberna Laredo en Doctor Castelo, ofrece tapas de calidad en un ambiente chic; Arzabal, casi a las puertas del Retiro, nos regala su cocina de raíces y nos ha sorprendido últimamente con un concepto de club de socios del que hablaremos próximamente. Vilalúa en Jorge Juan nos deleita con su pulpo y sus empanadas gallegas y en el Capricho también en Doctor Castelo podemos probar una de las mejores brandadas de bacalao de la capital.

¿No suena más que atractivo? Buen plan y buenos precios. Y aprovechemos el home cinema para los domingos, cuando acurrucarse nos ayuda mejor a enfrentar la semana.