Arte

Pissarro se muda a Barcelona

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Tras su estancia en el Museo Thyssen, la exposición sobre Pissarro se traslada al CaixaFòrum de Barcelona, donde se podrá ver hasta el 26 de enero de 2014.

“Humilde y colosal”, como lo calificaba su amigo Cézanne, Camille Pissarro puede considerarse el padre de los impresionistas y también, paradojas de la vida, uno de los menos conocidos. Fue él quien redactó en 1873 los estatutos de una nueva cooperativa de artistas que proclamaban un movimiento pictórico llamado impresionismo y quien participó en las ocho exposiciones que el grupo realizó entre 1874 y 1886. Fue también una figura de gran autoridad entre los artistas más jóvenes; entre sus discípulos se encuentran Cézanne y Gauguin. Pero su carrera sería eclipsada por el inmenso éxito de su amigo y compañero, Claude Monet.

Sin embargo, hay algo que destaca en la obra de Pissarro sobre la de otros impresionistas como Monet, Renoir o Sisley: su sentimiento íntimo y profundo hacia la naturaleza y el mundo rural. Mientras los demás pintores se centraban en retratar escenas de la burguesía parisina o del mundo de la noche, Pissarro tenía en su pincel la capacidad de captar a la perfección la textura de la tierra labrada, el reflejo del sol sobre el heno y el esfuerzo de los campesinos. No obstante, Pissarro tampoco rechazó de lleno la ciudad, y en su obra podemos encontrar también estupendos paisajes urbanos, en muchos de los cuales se hace patente la presencia de la industria. Pero, en definitiva, el paisaje fue lo que centró su obra, y es también el hilo de la muestra antológica del pintor, que se traslada de Madrid a Barcelona.

La muestra Pissarro, que se cierra este domingo en el Museo Thyssen-Bornemisza (Madrid), se podrá ver de nuevo en Barcelona, concretamente en el espacio CaixaFòrum, entre el 16 de octubre y el 26 de enero. El recorrido se articula cronológicamente en torno a los paisajes de los lugares en los que residió Pissarro, mostrando así su evolución pictórica, que pasó de unos inicios puramente impresionistas, con obras centradas el paisaje rural; a una época postimpresionista, dominada por el puntillismo y con paisajes predominantemente urbanos.

Una exposición totalmente recomendable y que ayuda a entender los orígenes de uno de los movimientos artísticos más importantes del siglo XIX.