Libros

¿Por qué los libros viejos huelen tan bien?

Algo que los libros electrónicos no pueden tener, además del goce de tener al fin entre tus manos el peso y la suavidad de ese tomo que tanto esperabas, es el olor de los libros viejos. Algo que hace tan placentera la visita a librerías de usado (o de viejo) es el olor que brota de las páginas de los libros con unos cuantos años encima.

Un olor que es casi indescriptible, y al que he hecho nos referimos como “aroma a libro viejo”, si bien no faltamos a la verdad al describirlo como algo cercano a la vainilla. ¿Qué es lo que provoca que los libros viejos huelan tan bien?

Las paredes de las células de las plantas están hechas de lignina (una sustancia cuyo nombre significa “madera” en latín). Este polímero es el responsable de la dureza de tallos y troncos, y de otras estructuras del reino vegetal. También es un compuesto muy cercano en su composición a la vainilla.

Cuando un árbol se convierte en papel, y se almacena por años, la lignina termina por descomponerse, y libera un olor.

Este olor que irradia de las hojas de papel viejo es muy parecido a la vainilla, e impregna cada una de las páginas de un libro viejo. Cuando lo abrimos, el aroma de la lignina se expande, y es lo que apreciamos como olor a libro viejo, un perfume, pues, muy parecido a la vainilla, pero que no es el de la vainilla, sino el del conocimiento almacenado por años y años.