Cine y TV

Programa de Laura Bozzo

La televisión mexicana es una de las más ricas del mundo. Desgraciadamente no en la calidad de sus productos, pero sí en la bizarría de sus transmisiones, que le hacen creer al ojo desaprensivo que los descendientes de los aztecas hacen de lo kafkiano un género costumbrista.

Dicho esto con todo respeto por ese país y su cultura, pero no podemos dejar de pensar que hay algo podrido, y no precisamente en Dinamarca, tras ver un fragmento de uno de los programas más populares de aquellas regiones: El Show de Laura Bozzo.

La señora Bozzo es una peruana que se ha trasladado desde su natal Callao derramando su talento para la potenciación del talk show en su versión más ramplona. Por su plató desfilan lesbianas, hijas incestuosas, travestis, homosexuales redimidos y una alarmante cantidad de orgullosos zoofílicos. Sí, según la señora Laura la depravación humana se reduce al sexo.

Como el carácter de su programa le ha ganado acusaciones de amarillismo y explotación de la miseria, Bozzo ha intentado dar un giro social a su programa, ayudando a personas en problemas con un empujoncito que en el mejor de los casos podría ser calificado de limosna, y que la mayoría de las veces es un logrado ejercicio de crueldad.

Como ejemplo este vídeo: Laura Bozzo decide ayudar a una pobre mujer que ha perdido una pierna debido a la diabetes. Lo que sigue es inenarrable.

httpv://www.youtube.com/watch?v=HtxvoXb6hiY

Eso sin mencionar que la pobre mujer alcanza a susurrarle a la conductora que quería una estufa de gas, que nos parece debe estar al alcance del presupuesto de esta rentable producción.