Música y Teatro

¿Qué le pasó a Christina Aguilera?

Al inicio del SuperBowl, las masas de la Tierra fueron testigos de uno de los más agraviantes tratos que un himno nacional haya recibido: la versión soul de Chistina Aguilera hizo del Himno Nacional norteamericano. Una experiencia alucinante, en la que cada silaba de la letra  fue sometida a 17 notas diferentes. Fue como ver a un boxeador en una pelea de bar, sometiendo con su extraordinario instrumento de trabajo (sus puños) al rostro de algún incauto.

En este casos fueron los oídos de la audiencia quienes recibieron el maltrato. A pocos escapó que la Aguilera, en su trance soul, cambió la letra en un par de ocasiones. Por ejemplo, cantó en lugar de of “O’er the ramparts we watched, were so gallantly streaming”, un nuevo verso: “What so proudly we watched at the twilight’s last gleaming.”

Se llama melisma a este abuso de las escalas en nombre de la sinceridad del soul, y es una herencia perversa de American Idol, que destruye el legado de gente como Ray Charles y Aretha Franklin.

La versión del himno a cargo de Aguilera le ha valido acusaciones de uso de drogas o antiamericanismo. La chica, sin embargo, llegó a cantar a la televisión del modo en que la televisión le ha enseñado que se debe cantar.

¿Hay que castigarla por ello? En American Idol sin duda la pasarían a la siguiente ronda.

Fuente | Huffington Post