Cine y TV

Regresa Lost: Reboot o Purgatorio

Este semana termina la larga espera de los fans de una serie que quien no la disfruta, la sufre: Lost (Perdidos en algunos lugares y Desaparecidos según otros doblajes). La serie a la Isla Misteriosa se encuentra con Twin Peaks que, en algún momento, renovó nuestra fe en la televisión, después nos hizo odiarla de nuevo, luego nos entregó uno de los mejores episodios de la historia (el mítico “The Constant“), y finalmente nos ha cansado con los devaneos temporales y su tufillo de New Age descafeínada.
Y, sin embargo, la seguimos.

¿Por qué? Aunque la serie ha venido venido perdiendo audiencia desde la segunda temporada (a un ritmo de un millón de espectadores menos per season), los que la vemos, y la veremos hasta su capítulo final, reconocemos (a pesar de las dudas del mísmisimo Stephen King) que en un panorama televisivo dominado por los realitys, los musicales sin talento, los concursos de insoportables aspirantes a top model y la ficción más ramplona, Lost sigue brillando por su propuesta, por lo descabellado de su inventiva, por la velocidad de su narrativa y por el carisma de unos personajes a los que echaremos de menos cuando el episodio 23 de esta sexta temporada llegué a su fin.
De manera que, esta noche se imponen de nuevo las teorías y lo debates: ¿Reboot o Purgatorio? ¿O realidad paralela?