Cine y TV

Regresa Sherlock Holmes

Este Año Nuevo la BBC estrenó la segunda y esperada temporada de Sherlock, la actualización que la cadena inglesa realiza sobre el detective clásico creado por Arthur Conan Doyle, y que nos dejó al final de su primer y breve temporada con uno de los cliffhangers más intensos de la historia: el encuentro cara de Sherlock con Moriarty, el “consejero criminal”.

Al igual que en la primera temporada, Sherlock se centra en la actualización de las historias del detective victoriano en la sórdida Londres actual. Su único defecto (entonces como ahora) es la brevedad de su propuesta: sólo tres capítulos de hora y media.

A Scandal in Belgravia, The Hounds of Baskerville y The Reichenbach Fall son los tres títulos elegidos para esta segunda temporada, en los que el fan de las aventuras del Sherlock Holmes original encontrarán motivos de alegría.

Sherlock basa buena parte de su encanto en la sólida interpretación de Benedict Cumberbatch como un Holmes apegado a los cánones: misántropo, asexuado, adicto (se esfuma la pipa y en su lugar hay muchos parches de nicotina) y de vertiginoso razonamiento. Le acompaña un siempre eficiente Martin Freeman (a quien pronto veremos en el papel de Frodo Bolsón en The Hobbit). Una pareja de gran química, que nada pide a los personajes originales, y en los que nada falta.

En el primer episodio de esta segunda temporada, Sherlock dirime su encuentro con Moriarty, sólo para enfrentarse a una dama que parece conocerlo de formas que él mismo ignora. De nuevo, es admirable cómo la producción logra hacernos “ver” el razonamiento de Holmes a través de tomas vertiginosas y cartelitos sobreimpuestos…