Cine y TV

Resurrected Dead: el misterio de las losas

A principios de los ochenta, en varias ciudades estadounidenses, empezaron a encontrarse losas incrustadas en aceras y avenidas. En ella se leía un extraño mensaje: “La idea Toynbee en la película 2001 de Kubrick para resucitar a los muertos en Júpiter”. Este es el punto de partida de un fascinante documental sobre la obsesión… y la resurrección molecular.

Durante diez años, Justin Duerr, un ex estudiante de escuela de arte, siguió la pista de las llamadas “losas Toynbee”, que aparecieron por su natal Filadelfia, y se extendieron después por Nueva York y hasta llegar a Buenos Aires y Santiago de Chile. Su mensaje era siempre el mismo, pero en los bordes de los azulejos había anotaciones que hablaban de una conspiración de la prensa, de emisarios armados con bates de beisbol, de contactos con Rusia, de transmisiones de radio de onda corta, de una organización llamada “el comité Minoritario”…


Resurrected Dead narra el encuentro de Justin con dos improvisados detectives que, como él, ha sido tocados por la locura o aplastante lógica que parece latir bajo las losas, y sigue al trío en sus pesquisas tras tres pistas evanescentes: una dirección escrita en una losa hallado en Santiago de Chile, un nombre mencionad en un artículo de 1983 y una obra de David Mamet (4 am) que narra la llamada a una estación de radio de un hombre que asegura haber descubierto la clave para resucitar a todos y cada uno de los muertos a lo largo de la historia de la humanidad.

Resurrected Dead no deja indiferente en un retrato a ratos desolador, a ratos en los bordes mismos de la ciencia ficción, sobre el peso de la verdad y cómo destruye a quien cree haberla visto a los ojos.