Música y Teatro

Revisando Abbey Road

¿Obra maestra de conjunto o unión de talentos por separado? Abbey Road es uno de los discos más destacados de los Beatles. Pero muchas de sus canciones ya denotan que los cuatro miembros de la banda tomarían caminos separados.

No hay duda de que Abbey Road, el último disco que grabaron los Beatles, es un gran disco. Sin embargo es algo disparejo: las primeras canciones del disco parecen temas de cada uno de sus integrantes como solistas (no como miembros de una banda), mientras que el medley de la segunda mitad es sin duda lo que aúna todo el disco.

En el lado A, Lennon aporta “Come togheter” y “I want you”, canciones que poco tienen que ver con “Maxwell’s silver hammer” y “Oh! Darling” de McCartney. Harrison se luce con “Something” y “Here comes the sun”, mientras que Ringo hace uno de sus pocos aportes como compositor a lo largo de toda su carrera Beatle con “Octopus garden”. Pese a lo inconexo que pueden ser los temas entre sí, cada uno de ellos es una pequeña obra de arte musical.

Sin embargo el lado B es más homogéneo. Se trata del medley abierto por “You never give me your money” (de McCartney) seguido por tres temas de Lennon (“Sun King”, “Mean mr. Mustard” y “Polytheme Pam”). Luego hay lugar para cuatro temas de McCartney: “She came in through the bathroom window”, “Golden slumbers”, “Carry that weight” y “The end”, primer y único tema de los Beatles con un solo de batería de Ringo (como Beatle) y con tres solos de guitarra (uno de McCartney, uno de Harrison y uno de Lennon). Esa seguidilla de solos tal vez, resume lo que sería el futuro de cada uno de los Fab Four por separado: solos. Para el final queda la pista oculta “Her majesty” que aparece luego de más de 20 segundos de silencio del último tema.

Una obra singular, tan pareja como dispareja que solo un grupo de músicos con el talento de los Beatles podía lograr y que es la última pieza que nos queda de la que para muchos ha sido la mejor banda de todos los tiempos.

Imagen: soplaelcartucho