Cine y TV

Rubicon: espías morosos

A sólo un par de capítulos del cierre de su primer temporada, Rubicon (creada por Jason Horwitch y Henry Bromell para AMC), está llamada a convertirse en otro de esas clásicas rarezas que la televisión de hoy en día se permite y nos ofrece: una serie de espionaje y espías donde, hasta el capítulo 10, no se había disparado un tiro.

Rubicon retrata la vida dentro de un think tank
(la API, Instituto de Política Americana), que recopila y analiza información para justificar operaciones militares, un laberinto de retorcidas vigilancias, delaciones y traiciones para proteger un secreto que, episodio tras episodio, parece más evanescente: el código que, una vez publicado en los principales diarios del mundo, desata masacres, accidentes y desastres naturales…

Will Travers, un analista, que descubre por casualidad una línea en un crucigrama que sirve como instrucción para los sicarios globales, y es un personaje que con su parsimonia marca el ritmo moroso de la serie, no apta para amantes de la adrenalina que se suda, sino de la que nutre al cerebro y nos hace exclamar “¡Ah!” cada vez que se revela una clave que nos acerca más a conocer el rostro de esos que “se ocultan a plena vista”.

Imagen | TVCOM