Noche y Gastronomia

Sacha: tradición en los fogones madrileños

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La semana pasada el suplemento de ocio del Mundo, Metrópoli, concedía sus premios a los mejores restaurantes de Madrid en el año 2013. Este año y siguiendo la línea del 2012 de premiar restaurantes con solera y en el que Viridiana, el restaurante de Abraham García se hacía con el galardón, el galardonado como restaurante del año en la capital ha sido Sacha, el magnífico bistrot de Sacha Hormaechea.

Situado en la Calle Hurtado de Mendoza  11, en la zona entre el Santiago Bernabéu y Plaza Castilla, Sacha es una institución en la capital, lo que lo demuestra el hecho de que sea uno de los restaurantes favoritos de muchos de los mejores chefs de nuestro país.

Concebido como un comedor francés con aires clásicos, sus paredes con cuadros de época y la tonalidad cálida de su salón y mobiliario, nos hacen imaginarnos comer en el París de principios del XX. Un entorno acorde con la propuesta gastronómica de Hormaechea y su equipo. Una cocina donde destaca un producto excepcional y un tratamiento muy depurado y sencillo de los platos. Entre sus propuestas más atractivas su espléndida lasaña de changurro, finísima composición, delicada al extremo,  aderezada por un magnífico aceite de oliva virgen, que complementa perfectamente un changurro intenso en sabor y aroma.

Inconmensurable también su famosa ventresca de atún, sabrosa y tierna como pocas en la capital, aderezada en el punto exacto por una salsa de soja sobresaliente. En las carnes, posiblemente el mejor steak tartar de la capital, suave y cremoso, cortado a cuchillo como mandan los cánones y perfectamente ligado en su composición. A su lado esas increíbles patatas fritas que gozan del mismo aceite anterior.

Pruebe a sus postres el comensal la sensacional tarta de manzana con crema, que sabe a tarta de abuela y a otros tiempos. El servicio esmerado con camareros uniformados a la antigua usanza.

En su entrada una declaración de intenciones que también observamos en su barra. Sacha Botillería y Fogón. ¿Alguien da más?