Libros

¿Sirve la lecura veloz?

La lectura es un hábito que se inculca de diversos modos: en la escuela, en casa, por interés o por recomendación. Ahora bien, cada lector tiene sus tiempos. Hay lectores veloces, otros más lentos y otros que no tienen en cuenta la variable tiempo a la hora de leer. La pregunta es: en una época donde la eficiencia y la velocidad son moneda corriente, ¿es válido acelerar la lectura?

La clave en realidad es preguntarse si vale la pena apurarse. Pensémoslo del siguiente modo: a mayor velocidad, menos atención en cada palabra leída, por ende, menos atención al texto completo. Sin embargo hay tendencias que apremian la lectura.

Pongamos el ejemplo de “El símbolo perdido” de Dan Brown, tal vez el best-seller más esperado del año. A las pocas horas de haberse publicado ya existían traducciones no oficiales y versiones leídas para descargar en formatos digitales.

¿Ayuda la velocidad a la literatura? Evidentemente no. La premura solo admite que leamos más libros, pero de peor forma: sacrificamos en ese caso calidad por cantidad.  “La lectura veloz puede ser una herramienta efectiva para documentos de trabajo, textos escolares y cartas de amor no correspondido, pero la prosa de la gran literatura debería ser saboreada… ¿no? Parte del placer de la lectura viene de ‘escuchar’ a nuestro paladar psíquico pronunciando las palabras en el oído de la mente” afirma el escritor australiano Evan Maloney que en su blog del periódico inglés “The guardian” se tomó un tiempo (valga la redundancia) para escribir sobre los efectos nocivos de imprimirle una velocidad desmesurada a la lectura.

Por eso, a quienes verdaderamente aman el hábito de la lectura, recomendamos disfrutar este ritual sin prisas dado que no hay mejor sensación de la de estar leyendo un libro que nos atrapa y desear que jamás termine. Después de todo, los libros siempre estarán ahí, en estantes, librerías o mesitas de dormir, cada vez que los necesitemos.

Fuente: guardian

  • http://www.bloglibros.com Ago, Santi-ago

    Yo creo que depende de la persona, los hay con altas capacidades intelectuales que comprenden lo que leen a velocidad vertiginosa. Seguramente serán una minoría, pero no hay que generalizar. Yo en cambio leo a una velocidad normal.

  • Angel

    completamente en desacuerdo…. Una lectura veloz no es justificación de restar calidad a la Lectura. La velocidad lleva a una mayor atención a lo que se está leyendo, de manera similar pasa cuando corres o conduces un vehículo, mientras más rápido vayas tu mismo te sentirás obligado a prestar mayor atención a tu camino…. La velocidad en la lectura de ninguna manera justifica la desatención o mal aprovechamiento de un libro, con la práctica cualquier persona puede tener una velocidad considerable y posteriormente “rápida” y aún así puede disfrutar de todo lo que el autor quiso expresar…