Cine y TV

Somos zombis. La crítica social tras ‘Memorias de un zombie adolescente’.

R-Warm-Bodies

Hace unos días mi compañera Sara escribía sobre ‘Warm Bodies‘, o como ha sido traducida en España, Memorias de un zombi adolescente. Una película desenfadada y cómica que sin embargo, y a mi modo de ver, deja leer entre líneas una pizca de crítica a la sociedad actual.

Recientemente veía en una red social un chiste gráfico en el cual un niño le pedía permiso a su madre para salir a la calle a jugar con sus amigos. En la siguiente viñeta se veía al chico, junto a otros tres o cuatro jóvenes. Todos estaban sentados en un banco, concentrados en sus teléfonos móviles, tabletas o consolas portátiles, sin dirigirse la más mínima palabra y sin interaccionar de forma alguna.

Memorias de un zombi adolescente‘ traslada el mismo ingenioso chiste a la gran pantalla con una escena cargada de simbolismo. Para que nadie se me enfade, advierto que las siguientes líneas podrían contener algún spoiler, pero pequeñito.

El principio de la película nos muestra a R, el zombi protagonista interpretado por Nicholas Hoult, deambulando por un aeropuerto sin tener muy claro nada de su vida anterior. De hecho no recuerda ni su nombre. Desde luego, y aunque esto cambia a medida que avanza la película, los zombies apenas se relacionan entre ellos más que con gruñidos y miradas. En un determinado momento se pregunta cómo sería el mundo antes, cuando la gente podía hablar e interactuar. Justo entonces aparece una imagen del aeropuerto antes del apocalipsis, y lo que el director Jonathan Levine nos deja ver es a un montón de gente atendiendo a sus teléfonos, tabletas y otros dispositivos electrónicos sin relacionarse con nadie, tal y como ocurría en la viñeta que os explicaba hace un momento.

No deja de ser curioso que la supuesta “cura” para los zombies que la película nos presenta sea algo tan simple como el amor, el contacto humano, la calidez de alguien cogiéndote de la mano o dándote un abrazo. Creo que, sin olvidar que se trata como decía de una película cómica y que pretende entretener, los zombis de ‘Memorias de un zombie adolescente‘ son en cierta medida una metáfora de la sociedad actual, de los adolescentes incluso. Haceos la siguiente pregunta. ¿Somos zombis? A veces llegamos a parecerlo.