Cine y TV

Super 8 (crítica)

Dirigida y escrita por J.J. “Lost “ Abrams, y producida por Spielberg, Super 8 es una mezcla descafeinada de ET y Cloverfield, que no llega nunca a la altura de sus modelos (lo que con Cloverfield es decir mucho…).

Un grupo de cineastas adolescentes que a finales de los 70 realizan un filme de zombies en un pueblo de Ohio, presencia un terrible accidente de tren. De uno de los vagones escapa una criatura que de manera violenta y electromagnética comienza a arrasar con los habitantes del pueblo.

Cuando la criatura secuestra a la actriz del grupo, los amigos se lanzan en una misión suicida para rescatarla. La cosa se complica por que el ejército ha acordonado la región y parece dispuesto a terminar con todo aquel que tenga conocimiento de la criatura.

El problema de Abrams es que su modelo es Spielberg, y no es lo mismo beber de Spielberg que de Kurosawa, Ford o Truffaut (quienes fueron los modelos del director de Tiburón). Abrams hace cine geek. Es decir, un cine deslumbrado por su capacidad de fagocitar referencias y de emplear tecnología para recrear una época, una fantasía, una historia… Sin crear. Sin aventurarse en una posición o un discurso, sólo en la reproducción de la fantasía como una realidad plausible. Super 8 es irreprochable en sus valores de producción, pero es tan fría…

Y hasta el cine de monstruos es algo más que eso.

Super 8 se estrena en España el 18 de agosto.