Cine y TV

Crítica: Tan fuerte, tan cerca

En su momento dejamos ir la reseña de este notable filme, que si bien es un tanto largo en su tramo final, posee una fuerza y una originalidad en su tratamiento que la convierten en la que es (sin duda) la mejor película sobre el 11 de septiembre (terrible fecha de la que estamos a unos días de cumplir otro aniversario).

Sobre una novela de Jonathan Safran Foer

Y dirigida con sensibilidad apabullante por Stepen Daldry, “Extremely Loud, incredibly close” es la odisea de un niño, Oskar (el sorprendente Thomas Horn), hijo de un relojero (Tom Hanks) muerto en los atentados contra las Torres Gemelas. Por azares del destino, Oskar escucha las grabaciones de las últimas llamadas que su padre realizó desde el lugar mismo de la tragedia, y como una forma de expiación (el contenido de la contestadora se convierte en un terrible secreto), se lanza a la búsqueda de la cerradura que será abierta por una llave que encuentra en el armario paterno.

El sentido de la tragedia

Oskar sólo cuenta con una pista para hallar la misteriosa cerradura: el apellido Black. Siguiendo una implacable lógica, y en compañía de un misterioso anciano que es hospedado por su abuela, se lanza a visitar a todos y cada uno de los Black que viven en Nueva York.

La respuesta del enigma estará lejos de se feliz, pero se demostrará suficiente. ¿Podemos dar un sentido a la muerte de los que amamos? Esa es la pregunta que se hace a cinta, y la respuesta (debemos decirlo) es deslumbrante, arrebatadora.

Imagen | Imdb