Cine y TV

Toy Story 3: Adiós a los juguetes

Pasaron 11 años entre la segunda entrega y ésta, y el tiempo no sólo transcurrió para los espectadores: también los juguetes sufrieron su desgaste. Una de las primeras escenas de Toy Story 3 resume la trama y el espíritu del filme: los juguetes, diezmados (no más monos, ni pingüino, ni pastora), se reúnen para discutir lo que parece su final, en esta ocasión inaplazable: Andy, su niño, ha crecido y se va a la universidad. Deben esperar la decisión que los lleve al ático o al basurero.

Con este punto de partida, Pixar logra lo que parecía imposible: crear una película más divertida y devastadora que Toy Story 2. Si en aquella los jueguetes (con Woody y Buzz a la cabeza) debían aceptar el final de los afectos (estar para su niño aunque el niño ya no esté ahí), esta tercera parte presenta ese doloroso momento y aterrador momento en que nos dicen adiós.

Aunque plena de momentos divertidos y en secuencias de acción (homenajes a El Gran Escape, y hacia su final muestra una de las escenas más aterradoras de los últimos tiempos: el literal infierno de los juguetes), Toy Story 3 está permeada por una profunda tristeza. Y debemos agradecerle que, mientras dura, podemos reír a carcajadas bajo las lágrimas, y una vez que termina, nos deja con el deseo irrefrenable de buscar y encontrarnos con nuestros viejos juguetes.

Toy Story 3 es cine que conmueve y moviliza, y no hay cinismo que se pueda resistir a su demoledora fábula sobre el valor de la solidaridad en una comunidad destruida.

Imagen: Taringa

  • Carolinesanchezz

    podría alguien decirme como conseguir entradas para el preestreno?

    gracias. Caroline