Noche y Gastronomia

Tres buenos mexicanos en Madrid

Labios y guindilla

Cuando una gastronomía alcanza el punto de la universalización, corre el riesgo de desnaturalizarse, de convertir sus propuestas en sucedáneos de la verdadera tradición, en propuestas en el mejor caso alejadas de la realidad culinaria de su punto de origen.

La cocina mexicana ha vivido este proceso en los últimos años, aupada por el extraordinario éxito a nivel mundial de su recetario y en muchos casos debido a la simplificación y vulgarización de sus propuestas en eso que se ha denominado cocina tex mex y que no sería más que el fast food de los pucheros del estado más bullicioso de América.

En Madrid, pese a ello, perviven algunas propuestas más que interesantes que son un magnífico homenaje a la cocina de raíces de México, aquella que podríamos probar en Guanajuato o Guadalajara.

Punto MX en General Pardiñas 40, se convirtió el pasado año en uno de los principales argumentos gastronómicos de la temporada. La propuesta de Roberto Ruiz aúna la mejor tradición mexicana-el guacamole preparado delante del cliente es insuperable, con construcciones modernas, siempre sin renunciar al sabor. Interesante además su parte superior con una muy variada selección de tequilas y mezcales así como la mejor variedad de cervezas.

La tradición es marca de la casa en el que es posiblemente el mexicano más popular de Madrid. La Taquería del Alamillo, en el siempre animado Barrio de la Latina (Plaza del Alamillo 8), nos regala su atiborrado local con terraza adosada, para disfrutar de sus famosos molcajetes sobre piedra volcánica o sus siempre atemperados en picante tacos o chiles en nogada. Buenas cervezas y aguas de sabores del país para un lugar de obligatoria reserva.

Termina esta trilogía de mexicanos imprescindibles en Madrid, el Tepic en el también ambientadísimo barrio de Chueca (Calle Pelayo 4). Los mejores tacos al pastor de la ciudad y muy sabrosas enchiladas. Creaciones en su punto justo en un local moderno y cool para disfrutar de la gastronomía y dejarse ver.