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Vargas Llosa defiende la tauromaquia

La revista El Cultural de El Mundo concedió esta semana su premio El Paquiro (50.000 euros y una escultura), uno de los más importantes de la tauromaquia, no a dos toreros, sino a dos escritores que han militado a favor de de la fiesta brava: Mario Vargas Llosa y Pere Gimferrer.

Vargas Llosa se presentó a recibir el premio en la Bolsa de Madrid, y ahí el premio Nobel de literatura dijo un discurso con alabazas al movimiento de los taurinos:

“No debemos avergonzarnos de nuestra afición a los toros. La Fiesta es una metáfora de la condición humana, y además está llena de amor a la belleza y al propio animal bravo que es el toro, que no existiría si no existiera este espectáculo”.

 

Palabras de apoyo al movimiento de la tauromaquia que intenta echar atrás la prohibición de las corridas de toros en las capitales españolas.

“Quienes amamos nuestra fiesta y estamos convencidos de que ha enriquecido enormemente nuestra tradición debemos movilizarnos para defender algo que es hermoso y que ha contribuido además a crear muchas obras de arte en todos los campos de la creación y que tiene un arraigo todavía entre muchos aficionados en España, Iberoamérica… ¡y Francia, desde luego, que lo ha declarado un bien nacional!”, dijo Varga Llosa.

 

  • Tarik Carson

    Es rarísimo esta defensa de la tauromaquia por parte de un Premio Nobel, como Vargas LLosa. Son algo más raras sus argumentaciones, ya que es el paladín latinoamericano de la libertad, la democracia y el libre mercado. También es raro que haya ido a cobrar el premio con tal diligencia.
    Uno recuerda a Hemingwar al que tanto le gustaba la matanza de animales, y en especial la de toros indefensos, y para la diversión de tanta gente civilizada. A Vargas quizá le encante ese sangrado con espadines, ver al animal exangue, cayéndose lentamente hasta el remate.
    Es increíble la inmisericordia e impudicia de estas personas hacia el sentido común y la más alta cultura humana o simplemente a una razonable civilización. Es decir, la obtención de placeres con la sangre y la muerte, sin duda una sublimación del instinto asesino, que, a nada mejor, se dirije a los animales más desvalidos e inofensivos.
    Así son los suecos con sus premios.
    Vargas Llosa, sin duda, ha perdido el estribo. Como si le faltara, corre de inmediato tras cualquier premio como si fuera una perro hambriento. Ha perdido todo sentido común civilizado. Qué pena, porque parecía realmente una persona civilizada, luego de prologar y domentar con ahínco libros tan Interesantes como la saga del Idiota Latinoamericano, etc.
    Pero… la vida te da sorpresas.

  • http://oscarluviano.blogspot.com/ Óscar Luviano

    Nadie sabe para quien trabaja… Ni la Academia Sueca.

  • Tarik Carson

    No creo que trabaje para alguien. No lo necesita. Solamente pienso que perdió el estribo, más que nada para no despreciar otro premio más que le dan. Defiende posiciones razonables, si somos objetivos, y es muy valeroso para ir en contra de la intelectualidad enrolada en la Utopía, más que demostrada. Lamentablemente, lo amemos o no, es el único intelectual de alto vuelo en la fama, digamos, que manifiesta sin miedo lo que piensa, y trata de demostrarlo públicamente. Quiero decir, es el último de los renombrados artistas (sin duda por el sistema, publicitario, y no hay otro “sistema”) que mantiene, o enarbola, la vieja costumbre francesa del pensador que dictamina sobre la realidad, o al menos pone en juego una opinión fundada. Si hubiera más publicitados de alto vuelo como Vargas Llosa quizá influyeran un poquitín en este derrotero lamentable del mundo. Lo de los toros, y su matanza como “divertimento”, es un descuido. Estoy seguro que un humanista no puede pensar que eso vale algo bueno. Y en ese trajinar rebosante de enemigos políticos, y envidiosos en legión, que es el mundo artístico, suelen ocurrir deslices así. Un desborde, se diría, del vicio humano de la Opinología, y de la cartelera diaria. No mucho más.