Noche y Gastronomia

Verduras de alta cocina en Aranjuez

Aranjuez

Hace dos años, el pequeño restaurante Noma conseguía según la revista Restaurant el galardón como mejor restaurante del mundo. Su tratamiento sencillo de los productos de su entorno natural, con una depuración de aromas y sabores sensacional, le valió esta distinción. Noma tenía y tiene el foco en su  modo de cocinar verduras, hierbas de los bosques cercanos, brotes, flores etc. Podrían decirse iniciadores de la denominada Gastrobotánica.

En la histórica y monumental ciudad de Aranjuez, templo histórico del buen comer en los alrededores de Madrid desde aquel clásico local llamado la Rana Verde, donde las ancas de los anfibios se constituían en plato exquisito para la parroquia, han surgido dos restaurantes que siguiendo esta misma tendencia han conseguido importantes distinciones incluidas las codiciadas estrellas Michelín.

En Casa Jose, las verduras de la huerta de Aranjuez son las absolutas reinas desde que en 1991 abren su restaurante tal y como hoy lo conocemos. Siguiendo la tradición familiar de dar de comer frente al mercado de Abastos a los agricultores que trabajaban las tierras cercanas al Palacio de  tan lustroso nombre, Casa Jose ha dado una vuelta de tuerca a los productos más cercanos a su local. Impresionantes son sus menús degustación y clásico, a precios bastante contenidos para restaurantes de este nivel. Aquí se presentan platos tan espectaculares como el falso risotto de coliflor y coco o la calabaza en papillote con azafrán. Tratamientos originales y depurados que sacan de su excelsa materia prima una auténtica explosión de sabores y aromas.

Cercano a él, Rodrigo de la Calle consiguió subirse a la cima del éxito con un acercamiento similar aunque incluso más vanguardista. Cientos de texturas y mezclas imposibles sin renunciar un ápice al sabor y la esencia de los vegetales. Espectaculares también sus arroces y presentaciones epatantes. Ahora es sólo De La Calle, pues Rodrigo ha trasladado su Gastrobotánica al exclusivo Hotel Villamagna de Madrid, donde sus propuestas han empezado a cautivar a la exigente clientela capitalina.

En resumen, dos magníficas opciones para sacar el máximo valor a la huerta más cercana a nuestra capital.