Música y Teatro

We are the mods! (Primera entrega)

Mod

Con este artículo comienza un pequeño repaso por los hitos y mitos de una de las tantas subculturas que ha dado el mundo de la música. Jóvenes elegantes, arrogantes y distintivos se dieron cita en el Reino Unido de finales de los 50s y principios de los 60s para darle forma a un estilo de vida sobre el cual nunca hubo reglas claras pre-establecidas pero que dejó su marca para la posteridad.

Una cultura que inspiró a los Who en “Quadrophenia” y su posterior film. A Anthony Burguess y su “Naranja mecánica”. Al punk y al brit-pop. Que tuvo como protagonistas a unos muy jóvenes Marc Bolan y David Bowie. Y cuyas máximas eran tan sólo las ganas de pasarla bien, un amor desmedido por ciertas corrientes musicales y, sobre todo, una impecable manera de vestir.

Seguramente, como ante tantos otros movimientos, subculturas, estilos de vida o lo que fuere, el momento más álgido viene de la mano del cómo y a través de que tópicos definirlos. Por supuesto que la cultura mod no es la excepción, ni muchísimo menos. Todo lo contrario, tal vez sea una de las más duras de delinear, ya que no es precisamente un movimiento que se haya caracterizado por basarse en lo estrictamente musical, no adquirió en ningún momento fuertes connotaciones ideológicas o políticas ni tampoco se centró solamente en la moda o en referentes estéticos.

Aunque, lo que sí se puede afirmar con seguridad es que es una de las primeras manifestaciones semicolectivas en establecer una clara identidad en la juventud. Y eso no es poco. Y vale la pena adentrarse un poco más en ella.

Continuará…

Imagen: More than words