Música y Teatro

We are the mods! (Sexta entrega)

Vintage Mods

“1964 y 1965 fueron el pico del look mod. Para mediados de 1966, la escena había cambiado drásticamente. ‘La escena’ estaba cerrada, Ready Steady Go (NdeR: famosa emisión televisiva inglesa de cabecera para cualquier mod) había terminado, los pibes se aburrieron de hacer disturbios y Carnaby Street se volvió muy comercial. Las condiciones que habían surgido a principios de los 60s se habían alterado. La radio estaba pasando las cosas que los chicos querían oír y los negocios vendían las cosas que los chicos querían comprar. La gente ya no bailaba tanto y se hablaba un montón acerca de algo llamado ‘amor’”, señala un mod veterano en su sitio web, relatando el fin del movimiento y, a su vez, sintetizando de manera formidable como pensaban y como enfrentaban la vida esos muchachos.

Eran jóvenes de clase obrera aburridos de la cotidianeidad, con aspiraciones de vivir de un modo diferente del que proponía el establishment de aquel tiempo. Es primoridal situarse en un momento histórico como lo fue el final de la década del ’50 y los principios de la de los ‘60s. Un contexto en donde aun no existía la beatlemanía, ni siquiera el beat y la psicodelia. Menos que menos todo lo que vendría luego, que también cambiaría gradualmente el curso y la relación entre los grupos culturales que rodeaban lo musical y estrictamente musical en sí. Ahí es donde la cultura mod cobra un valor extra.

En los mods estaba el disconformismo hacia la sociedad que los punks enarbolarían de otra manera mucho más radical posteriormente, y también un poco de ese lema que es vivir hasta las últimas consecuencias. El brit-pop tomaría esa elegante arrogancia distintiva y también muchos giros musicales propios. Prácticamente todos los fanáticos de la música tratarían de estar un paso más allá del resto e intentarían distanciarse del oyente medio pescando esas rarezas que los harían sentirse un poco diferentes de los demás, como muchos mods lo hicieron.

Si todo estas mañas fueron gestadas primeramente por los seguidores de la cultura mod o no, vaya uno a saber. Pero de lo que sí se puede estar seguro, es que si se escoge quedarse con lo meramente frívolo del movimiento, ya es una cuestión personal.

Otras fuentes: Yo Soy Ubik | Imagen: Pop Art Generation