Música y Teatro

Wire – Object 47

Wire Object 47

Eternos gladiadores británicos, siempre inteligentes, siempre lúcidos y siempre atentos a su pasado, pero con un ojo en el presente, la veteranía no le ha sentado nada mal a aquella banda que revolucionara el mundo del punk emergente de la revulsiva Inglaterra de los años 70s. Si, claro está. Estamos hablando de Wire, la banda liderada por Colin Newman. No le ha importado al músico británico que su banda ya tenga más de 30 años en carrera. Más bien todo lo contrario. “Object 47″, tal el nombre del nuevo disco de la banda, los muestra tan frescos como de costumbre.

Vale recordar los inicios de la banda. Nativos de …, los Wire se caracterizaron por ser una de las más ácidas bandas del punk inglés de finales de los 70s. Ya desde su primer disco “Pink flag” (1977), Wire demostró ser una banda inteligente y con un profundo costado arty ante todo. Minimalistas, arrogantes, agresivos y siempre con la capacidad de llevar al punk un paso más allá, estos ingleses supieron concebir una trilogía perfecta con el disco citado, su sucesor “Chairs missing” (1978) y “154” (1979). Luego vinieron sucesivos períodos interrumpidos con discos ya algo alejados de su espíritu original pero con grandes canciones en plan synth-pop.

A pesar que Colin Newman editó el año pasado un genial disco llamado “Artpop” con su otra banda Githead (más que recomendable, por cierto; también toca su mujer …), un nuevo album del trio ha tenido que ver la luz. Y afortunadamente que así sea, ya que el resultado de este “Object 47″ es más que saludable. Allí Wire demuestran por qué son unos de los padres de todo el after punk y su influencia ha sido un legado inobjetable. Frescos, contundentes, rockeros, pero también melodiosos, pop y cancioneros, los años parecen no transcurrir para estos “viejos jóvenes”.

“Object 47″ no defraudará en absoluto a los fans de antaño e incluso a aquellos que se han sumado a su figura a través de Githead. Canciones como “One of us”, que abre el disco, la melodiosa “Perspex icon” o las descargas de electricidad de “All four” son tan sólo algunos de los puntos altos de una placa corta y directa. Claro está, este disco no viene a salvarle la vida a nadie. Esa misión ya la cumplieron hace tiempo, aportando su grano de arena a ese tour de force definitivo que experimentaría la música rock a través del punk. Pero, de seguro, todos sabrán disfrutar de un cóctel perfecto de todos los santos y señas que han sabido construir a Wire en un patrimonio de la cultura rock de todos los tiempos.

Imagen: Cuchara Sónica